Articles in Category: Moro Frito

Moro Studio & Mentes Fritas presentan: Pesadillas acerca del 7mo arte.

Edward Scissorhands

Jueves, 29 Agosto 2013 Moro Frito

¿Qué le pudiera decir a Tim Burton si me sentara a tomar una copa de vino con él? Solo la idea me hace sentir nervioso, como una groupie cualquiera. ¿Qué le pudiera preguntar yo al hombre que creó Beetlejuice, Edward Scissorhand, la poesía de Nightmare Before Christmas y otras tantas joyas? ¿Le podría preguntar algo conciso a un hombre que proyecta su vida en la pantalla de plata y crea en nosotros experiencias únicas llenas de emociones?

Pulp Fiction

Jueves, 08 Agosto 2013 Moro Frito

Tarantino posee la magia del cine como pocos, y eso que uno siente cuando ve películas como Pulp Fiction, esa obra maestra tan entretenida, no puede generarnos otra cosa que envidia porque la idea le vino a él y no a nosotros. Todos hemos caído en la trampa de pensar que podemos dar homenaje a esta película llena de referencias de películas clásicas, y hemos fallado, porque al final de cuentas no es nada fácil. Se nos ha desvanecido el sueño de ganar la Palme d'Or en Cannes con una película y poder mentarle la madre a todos los que no lo creían posible porque, ya lo hizo él en 1994.

Un encuentro con Woody Allen

Domingo, 21 Julio 2013 Moro Frito

Justo ahora, caminando esta recta, sonrió. Recuerdo mi encuentro con Woody Allen, personaje muy gracioso. Nos tomamos un café en esa pequeña cafetería de allí en frente, yo quería que hiciera un cameo* para la nueva película de la productora y él que lo escuchase, acabé enterándome de todo lo que podía enterarme y parte de lo que no. El tipo comenzó a hablar y hablar y hablar. A decirme que no entendía por qué la gente se seguía riendo con casi todas sus películas, especialmente con las recreaciones de su vida, las súper autobiográficas, que son, a decir verdad, la gran mayoría. Cada vez que tenía la oportunidad le interrumpía y le mencionaba el cameo pero mis intentos fallaban y fallaban y fallaban. Al final me contó lo mucho que le gustaba el sexo y yo por dentro de mí: Y entonce? Y no me sabía responder a mí mismo para qué diablos aquel rostro pálido tenía que contarme todo eso, pero le escuchaba.